abril 16, 2009 - 0 Comentarios
Dos rolas
Estos últimos años he estado haciendo cientos de cosas distintas, algunas tienen poco a casi nada que ver con lo que quiero hacer: vendedor de afores y fondos de inversión, director de una compañía casi imaginaria de promoción musical, dependiente en una tienda de flores de Bach, vendedor de cursos esotéricos, coordinador de publicidad para campañas publicitarias, forzado guitarrista de una banda de la que me corrieron como a un perro, artesano de aretes y adornos improvisados, vendedor de discos piratas en la calles, albañil, paseador de perros, etc, etc. Entre todas esas etapas fui también creativo de una editora musical y me dedique a promover canciones para que cantantes y bandas famosas las cantaran. En esta etapa empecé a escribir mis propias canciones, algunas con fines personales y otras con intenciones puramente comerciales. Por alguna razón nunca las he puesto en este blog, creo que ahora es tiempo.
Para empezar les dejo dos, completamente diferentes la una de la otra.
La primera se llama Cuanto Amor y creo que es la mejor canción que he hecho en mi vida. La voz del coro es de mi mejor amigo, el Pastor, el cantante de los Malditos Hippies (él que me corrió como a un perro). El que rapea soy yo. Mi hermanito me ayudo con la letra. Tal vez, algún día, esta canción salga a a luz masivamente con un proyecto de Hip Hop llamado Global Soul. Esperemos.
La segunda rola es Mientras te espero y es una canción norteña con tintes pop. ¡A bailar!
Espero que les gusten o si no, al menos las encuentren divertidas.
.
¿Cuánto amor?
si no se escucha en el reproductor da click aquí
La ciudad casi desaparece entre la lluvia,
la cruzamos bajo un cielo lleno de amargura;
negrura, locura buscando la cura;
avanzamos en la noche añorando la ternura.
Estoy con una amiga en un funeral,
con los amigos del camino, la familia,
preguntando, entendiendo:
¿cómo era él? ¿cómo murió? ¡cuánto lo siento!
Frente a su cuerpo nadie llora de más;
recuerdan la alegría,el modo en que vivía,
la forma en que sentía, lo que desconocía
Cómo siempre daba lo que tenía.
¿Y qué hay que acerca de mí,
si yo muriera moriría feliz?
Una voz en mi cuerpo me trae de regreso
y con mucha dulzura susurra en secreto:
¿Y tú y tú y tú cuánto amor das?
¿Y tú y tú y tú cuánto quieres dar?
¿Y tú y tú y tú cuánto amor diste?
¿y tú y tú y tú antes de dormirte?
En las calles no deja llover,
llevas dos horas esperándolo y sin comer.
Te has puesto guapa, te has arreglado y perfumado.
¿Sabe él por cuánto esto has esperado?
Tu mente como máquina trabaja y trabaja;
construyes escenas de teatro imaginarias:
¿por quién te habrá cambiado, con quién estará acostado?
y tú como una idiota lo sigues esperando.
Y cuándo al fin llega por ti todo mojado
repites la escena que tanto has imaginado.
y él te explica y se disculpa pero no lo oyes,
estás ansiosa por mostrarle tu coraje tus versiones.
Cuándo él se ha ido y se repite la historia
una voz dentro de ti cambia el panorama
y en vez de quejarte y llorar en la cama
la escuchas con calma debajo de la almohada:
¿Y tú y tú y tú cuánto amor das?
¿Y tú y tú y tú cuánto quieres dar?
¿Y tú y tú y tú cuánto amor diste?
¿y tú y tú y tú antes de dormirte?
Gruesas gotas de lluvia golpean el coche,
andando por la calle recuerda la pasada
vez que le volvió a pasar
todo el dolor y el tiempo que se tardó en recuperar.
Estaciona la máquina y empieza a caminar;
son trece pisos al techo le quedan dos por llegar;
las rodillas le duelen sus pies no obedecen;
está harto de todo la vida lo entristece.
Respira hondo y sale al tejado;
es fácil en diez segundos acabar lo empezado:
olvidarse, cambiarse, borrarse, desaparecer,
lo ha intentado todo no hay nada más que hacer.
Y cuándo ya está listo y a punto de saltar
oye en sí una voz que no había oído jamás:
“todo es más fácil de lo que piensas,
escucha este coro y dime que esperas”.
¿Y tú y tú y tú cuánto amor das?
¿Y tú y tú y tú cuánto quieres dar?
¿Y tú y tú y tú cuánto amor diste?
¿y tú y tú y tú antes de dormirte?
.
Mientras te espero
si no se escucha en el reproductor da click aquí
.
Mientras te espero me fumo un cigarro,
mientras te espero empiezo a recordar:
la noche azul en que nos conocimos,
los momentos que he pasado junto a ti.
Mientras te espero
me acuerdo del instante
que me dijiste: “amor soy tan feliz”.
La ternura, la risa y el deseo,
tu mal humor, tus ojos, tu corazón.
Muchos momentos he pasado a tu lado,
dulces, amargos, de desesperación.
Se ha vuelto de noche, se ha puesto muy frío y te sigo esperando;
y es que últimamente te espero, te espero y te espero mi amor;
me la paso afuera de tu casa fumando y fumando;
y es que últimamente te espero te espero y te espero mi amor.
Mientras te espero
me acuerdo del instante
que me dijiste: “amor soy tan feliz”.
La ternura, la risa y el deseo,
tu mal humor, tus ojos, tu corazón.
Muchos momentos he pasado a tu lado,
dulces, amargos, de desesperación.
Se ha vuelto de noche, se ha puesto muy frío y te sigo esperando;
y es que últimamente te espero, te espero y te espero mi amor;
me la paso afuera de tu casa fumando y fumando;
y es que últimamente te espero te espero y te espero mi amor.
Permisos para usar este material más allá de esta licencia aquí. En algunas entradas hay contenido no original; si de alguna manera su publicación lastima a alguien por favor avísenme y lo retiraré de inmedito. Esta entrada fue escrita el 16 de abril de 2009 , 5:52 pm , en las categorias Mis Trabajos, Música. Sigue aquí los comentarios a esta entrada RSS 2.0. Puedes dejar un comentario, o un enlace a esta entrada.